Mi regalo de la universidad fue un coche que siempre había deseado, como todo hombre nos gusta presumir el motor de nuestro auto, quien tiene la novia mas “bonita” o porque no decirlo buena, todas esas niñerías que me preocupaban cuando era adolescente. Ese coche nunca lo olvidare, era un challenger negro, yo era la envidia de mis amigos, pues ese auto llamaba muchísimo la atención de las niñas, un día comencé a notar cosas raras, se prendía solo, se bajaban las ventanas, y varias cosas, al principio pensé que mis amigos lo hacían para molestar pero después me di cuenta que mi coche tenía vida propia y era algo realmente espeluznante, ya que nunca habíamos visto algo parecido, muchas veces trate de deshacerme de él, pero por una cosa u otra siempre regresaba a mí, y la verdad yo ya estaba harto, porque se había convertido en mi sombra, hasta que un día decidí quemarlo y cuando pensé que ya había terminado todo, me regalaron uno de juguete y regresaron las cosas extrañas a mi vida.
lunes, 4 de enero de 2010
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