El football americano siempre ha sido mi gran pasión, mi hermano mayor, salía siempre al jardín a jugar con mi papá mientras yo me tenía que quedar dentro de la casa con mi mama y mis otras dos hermanas para cocinar la comida o algún postre. Odiaba tener esas ganas de salir corriendo a jugar con ellos, pero con lo único que podía conformarme era solo con verlos desde la ventana.
Mi hermano entro a un equipo, yo y mis hermanas estábamos en ballet, pero yo casi nunca iba, pues me encantaba ir a ver practicar el equipo de mi hermano. Un día mi madre se enteró que yo no estaba yendo a ballet y que estaba dentro de un equipo femenil de football americano, al principio ella y mi papá se exaltaron mucho, pues no es un deporte para niñas, pero entendieron que eso era lo que yo moría por hacer, y en mi cumpleaños número 19 me regalaron un balón realmente femenino.
Mi hermano entro a un equipo, yo y mis hermanas estábamos en ballet, pero yo casi nunca iba, pues me encantaba ir a ver practicar el equipo de mi hermano. Un día mi madre se enteró que yo no estaba yendo a ballet y que estaba dentro de un equipo femenil de football americano, al principio ella y mi papá se exaltaron mucho, pues no es un deporte para niñas, pero entendieron que eso era lo que yo moría por hacer, y en mi cumpleaños número 19 me regalaron un balón realmente femenino.

