Cuando Isabella era pequeña iba a su cama y su mamá le leía una historia como todas las noches, pero las historias siempre eran sobre lo mismo... princesas esperando que un príncipe las salvara, se enamoraran perdidamente y fueran felices, ella realmente no podía entender que era eso, hasta que creció y se dio cuenta que no quería ser como todas esas princesas sobre las que su madre le leyó alguna vez, no quería ser como Blanca Nieves, ni como Cenicienta, ni como ninguna otra teniendo que esperar a un príncipe para que viniera a rescatarla, lo único que Isabella quería era encontrar a alguien que quisiera su alma, su corazón, su mente y que no tuviera miedo de amarla, alguien que entendiera que es feliz de la forma en que es.
Después de un tiempo Isabella sin darse cuenta estaba comenzando a vivir todas las historias que algún día escucho e imagino,
Después de un tiempo Isabella sin darse cuenta estaba comenzando a vivir todas las historias que algún día escucho e imagino,


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