Cuando iba en primaria llevaba el mejor promedio y siempre estaba en cuadro de honor así que mis padres me decidieron regalar una muñeca, era mi muñeca preferida, no la soltaba nunca, siempre iba conmigo, recuerdo que un día la lleve conmigo a un bautizo de un primo, era mi “amiga fiel”, adoraba cuidarla y tenerla siempre a mi lado, mis amigas me envidiaban por mi muñeca pues estaba muy linda, un día en la tv pasaron una película de un muñeco llamado Chucky, desde ese día comencé a odiar a mi muñeca a la cual yo había nombrado Polette, sentía tan feo tenerla cerca de mí, además a donde yo me movía sentía que me seguía con la mirada, era demasiado traumante, decidí regalarla y desde ese entonces odio a los muñecos, no puedo verlos ni tenerlos cerca, solo me gustan los peluches, aunque a veces extraño tener esa muñeca por los recuerdos pero por otra parte no, porque se veía diabólicamente tierna.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario